La
Antigua Olimpia fue el escenario para encender la Llama
Olímpica. Finalmente el evento se llevó a cabo, pero sin
evitar los problemas que se esperaban. Grupos de
manifestantes tibetanos aprovecharon el momento para
protestar y oponerse al paso de la antorcha por el Tíbet.
Durante
el discurso del presidente del comité organizador de los
Juegos Olímpicos de Beijing, Lui Qi, tres activistas
lograron acceder al estadio antiguo de Olimpia pero
fueron reducidos por las fuerzas de seguridad.
Uno
de ellos incluso logró acercarse a Lui y alzar justo
detrás de éste una bandera negra a favor del boicot de
los Juegos por la represión en Tíbet, pero fue enseguida
reducido por la policía.
El
funcionario chino, que no interrumpió su discurso,
señaló que "la llama olímpica va a radiar luz y alegría,
paz y amistad, además de esperanza y sueños al pueblo de
China y a todo el mundo".
En
las afueras del histórico estadio otro activista
tibetano y un fotógrafo griego fueron detenidos y
supuestamente maltratados por la policía local.
El
fotógrafo Mijalis Sourlis aseguró haber sido llevado "a
empujones" a la comisaría de Olimpia, donde fue
interrogado por los agentes, junto con el activista
tibetano Tenzin Dorjee.
El
presidente del Comité Olímpico Internacional (COI),
Jacques Rogge, dijo tras el incidente que "siempre es
lamentable que haya protestas, pero estas no han sido
violentas y eso es lo que importa".
Los
organizadores griegos habían adoptado medidas de
seguridad sin precedentes en el recinto arqueológico y
en el pueblo de la Antigua Olimpia, precisamente por
temor a actos de protesta contra China.
El
presidente del COI expresó en la ceremonia su esperanza
de que "el simbolismo de la antorcha sea reconocido en
todo el mundo. Hoy enviamos a miles de mensajeros
modernos por los cinco continentes para repartir el
mensaje de la tregua y se escuchará y será comprendido
en todos los rincones del mundo por donde pase la
llama", dijo Rogge en su discurso.
Añadió que "el relevo de la antorcha y los Juegos
Olímpicos deben de ser celebrados en un ambiente
pacífico. Espero que se creen las circunstancias
correctas dónde sea que viaje la antorcha".
El
llamado "Viaje de la armonía" de la antorcha de los
Juegos de Pekín 2008 será por los cinco continentes, en
los que pasará por 21 ciudades, además de otras más de
cien en China, a cuya capital llegará el 8 de agosto,
justo para inauguración de los Juegos.
El
tramo del recorrido más polémico y delicado será la
región del Tibet, donde en las últimas semanas ha habido
numerosas protestas violentas contra el régimen chino.
Rogge
había dicho hoy por mañana en rueda de prensa que a
pesar de los sucesos en el Tibet, no es el momento para
un boicot de los Juegos Olímpicos de Pekín, ya que la
mayor parte de los líderes políticos no lo apoyan.
"La
mayoría de los líderes políticos no desean el boicot de
los Juegos. Ya lo han dicho (George) Bush, (Nicolas)
Sarkozy y (Gordon) Brown, entre otros", dijo Rogge en
relación a la represión policial china en el Tibet en
las últimas semanas.
En la
solemne ceremonia de hoy, 22 mujeres vestidas con
túnicas blancas como sacerdotisas entraron a las ruinas
del templo de Hera al compás de los tambores y se
procedió a encender la llama con los rayos del sol y la
ayuda de un espejo cóncavo.
La
sacerdotisa mayor, la actriz griega María Nafpliotu,
pronunció una oración a Apolon, a quien dijo: "dios del
sol y del ideal de la luz, envía tus rayos y enciende la
llama sagrada para la ciudad hospitalaria de Pekín" y
encendió la antorcha.
Seis
jóvenes simularon las competencias del pentatlón y, a
continuación, la sacerdotisa mayor entregó la antorcha
encendida al primer relevo local, el medallista de plata
olímpico en taekwondo Alexandros Nikolaidis.
En el
entorno de Olimpia se trabajó en las últimas semanas a
destajo para reforestar con unos 35.000 árboles y
arbustos la zona, que resultó calcinada por los
incendios del pasado verano.
La
antorcha olímpica recorrerá entre hoy y el próximo
domingo 1.528 kilómetros por Grecia, en manos de 645
relevistas, locales y extranjeros.
El 30
de marzo llegará al estadio histórico de Panathinaikos,
en Atenas, lugar de los primeros Juegos Olímpicos de la
Edad Moderna (1896), donde la última relevista entregará
la llama al Comité Organizador de Pekín 2008.